Ansiedades varias

balance-15712_1280

Soy una persona bastante calmada, me gusta estar relajada y busco la tranquilidad. Es verdad que tengo un “pronto” fuerte, pero con el tiempo estoy aprendiendo a contar hasta 10 antes de estallar, y he descubierto (ventajas de cumplir años) que la paz interior, la sonrisa, la templanza y las buenas palabras me ayudan mucho en la vida.

Por eso me molestan tanto las cosas exteriores que me alteran mis rutinas, que llegan como huracanes sin preguntar y mueven todo alrededor. Me molesta ella, que se hace sus planes sin contar contigo y se piensa una estrategia que no puedas rechazar, que te deja sin palabras ni respuestas y se aprovecha de ese momento de sorpresa para hacer lo que quiere. Me molesta que presuma de ayudarte cuando lo único que le interesa es tu agradecimiento y halagos.

Y me molestan ellos,  que miran por sus intereses únicamente, que no se ponen en la piel del otro, que escuchan sólo lo que les interesa, que aceptan una cosa pero luego te la echan en cara…

Y estas cosas me alteran mucho, me ponen nerviosa, intranquila, en un estado que me resulta muy difícil de manejar. Soy capaz de enfrentar otras tristezas, pero no me gusta que toqueteen mi vida, que se inmiscuyan, que se cuelen por los rincones. No me gusta la gente desconfiada que me hace estar alerta, la gente que me trata mal, la gente egoísta; no puedo con la gente egoísta.

Sólo quiero que llegue el otoño y su bendita rutina, coger fuerzas y descansar, pasar un tiempo sin mayores novedades ni sobresaltos, llevar las riendas. Porque cuando llevo las riendas elijo mis compañías, elijo a la gente que me trata bien, que me da paz, que me respeta, que no avasalla, que es cercana y cariñosa, que responde.

Ya queda poco, la semana que viene será mejor…

Advertisements