Las ganas

… o la necesidad (II)

old-791383_1280

Aquí llego con mi segundo lío de pantalones en medio de una orgía de sentimientos contradictorios y liosos, en medio de un duelo que intento paliar con problemas terrenales de amor para lograr llegar a la solución del amor divino.

Otro reencuentro buscado y pensado desde hace mucho tiempo, con ganas de aclarar situaciones pasadas que quedaron a medias, con ganas de pedir perdón por actitudes adolescentes cobardes. Ahora soy mayor, más valiente, más adulta, más sabia y más fuerte. Puedo aceptar las respuestas pero he decidido sentirme bien conmigo misma y no dejar sentimientos a medias. Estoy en modo zen

Y le veo de nuevo y me encanta, aunque se encarga de decirme que no es oro todo lo que reluce. Eso ya dice mucho de él: también es más sabio, más valiente, más sincero.

Me dejo encandilar fácilmente, sobre todo si me hacen caso y me dejan la puerta abierta, y me atrevo a meterme en su cama y hablamos toda la noche.

Sólo por esa conversación ya mereció la pena, pero voy a ser sincera, me hubiera gustado más. Está claro que lo nuestro es dejarlo a medias siempre, nunca terminamos o empezamos nada, todo queda en el aire: el cariño, los besos, la amistad… Tal vez simplemente se trata de que no ha llegado el momento, porque yo creo que sería algo precioso, que podemos divertirnos mucho juntos, que somos compatibles, y que haríamos buena pareja. Buena pareja por el tiempo que sea, sin planes pero sin personas de por medio. Y ahora, otra vez hay gente pululando alrededor: él con ella y yo con mi ausencia.

Todo quedó claro y algún día me llamará, dijo. Yo no lo espero, sí lo deseo, pero tras pasar unos primeros días medio malos hoy ya no me quita el sueño, me lo he trabajado y he llegado a dos conclusiones (definitivas sólo a día de hoy): yo no le voy a llamar, le dije que no iba a ser pesada, que él ya sabe lo que hay por mi parte, que me gusta mucho, que me encantaría verle pero entiendo y valoro mucho su sinceridad y su situación y me retiro discretamente antes de complicar más las cosas. Y por otro lado creo que si alguna vez me llama para tomar un café preferiré no verle  y así me ahorro volver a pasar unos días malos, volver a sentir algo por él, volver a tener ganas de besarle y no poder.

Parece una peli de esas donde dos personas se encuentran, se gustan, reconocen que hay algo especial entre ellos pero siempre están rodeados de circunstancias que no dejan cuajar la historia. Lo que pasa es que en la pelis siempre terminan juntos los amores verdaderos…. Seguiré informando

Advertisements