Toda la vida

…por delante

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Hay una canción maravillosa de Izal que refleja con una belleza sencilla los deseos de una madre, un padre, un tío o una abuela hacia nuestros peques. Y me transmite una paz, una alegría, una pena y una esperanza tan enormes que me llena completamente cada vez que la escucho.

Y de pronto siento envidia por esa niñez maravillosa, por ese momento de tener todo por delante, por escribir en páginas blancas, por ser inocente y creer que puedes con todo, por pensar que todo es posible, por creer en la bondad de la gente y en la fuerza del cariño.

Y sólo deseo ser capaz de transmitirles a ellas esa energía, ese optimismo, esa fuerza, esa confianza en sus ideas, en sus sentimientos, en su amor infinito, esa capacidad de maravillarse cada día por cosas sencillas, de disfrutar de las personas que nos rodean, de sacarle partido a todo y exprimir las risas hasta el infinito.

La letra de la canción lo cuenta mucho mejor que yo:

PEQUEÑA GRAN REVOLUCIÓN

Que tu ferocidad me deje huella,

que ahuyente mi maldad y aleje bestias,

que ponga en su lugar pura inocencia,

la que hoy cubre tu cuerpo sin darte cuenta.

Que hables sin pensar las consecuencias,

que digas tu verdad aunque lluevan piedras.

Que no pierdas esa fe que hoy es eterna

ni esa forma de no ser consciente de ella.

Que tu curiosidad no desaparezca

y crezca como lo hacen ahora tus piernas,

las que te llevarán tan lejos como quieras,

comiéndote la vida a manos llenas.

Bienvenida a casa, pequeña gran revolución,

que con tus pasos marcas un nuevo rumbo

en dirección a nuevas montañas que parecen menos altas

con cada palabra que nace en tu garganta,

pequeña gran revolución

Que nadie ose jamás fijar tus metas

que sepas observar y no ver a quien no debas.

Que aunque me encuentre lejos,

me sientas cerca.

Que la distancia que hay entre nuestras puertas

se hará siempre tan ridícula y tan pequeña,

mientras los dos sigamos las mismas estrellas.

Y aunque vueles lejos,

tan alto que no se puedas vernos,

te esperamos dentro,

siempre habrá un techo

Bienvenida a casa, pequeña gran revolución,

que con tus pasos marcas un nuevo rumbo

en dirección a nuevas montañas que parecen menos altas

con cada palabra que nace en tu garganta,

pequeña gran revolución

Y aquí la canción para que os deleitéis:

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